martes, mayo 31, 2005

Publicidad para desesperados

Estoy harto de que los telediarios matinales llenen sus arcas con ingresos procedentes de empresas de servicios bancarios para desesperados.

En uno de ellos, una mujer se ve alegre cuando recibe 3.000 euros para hacer un viaje. La letra pequeña permite ver las cuotas mensuales... que superan con creces cualquier préstamo leonino. Está claro que el público determina la publicidad, pero ¿es legítimo abusar de esta posición dominante?

El otro día El País insertó un módulo claramente antitodo, pero especialmente homófobo y contrario a la ciencia. No haré aquí apología con sus contenidos. Después de comentar con otros amigos periodistas concluimos que no es normal que un diario de tal prestigio publique módulos de publicidad a cualquier precio.

¿Qué diríamos si este anuncio hubiera defendido la violencia contra las mujeres u otras etnias? Pues eso.