Sobre la ejemplaridad pública
Javier Gòma, cuya lectura recomiendo a menudo, lo explica sin aditivos en una entrevista publicada en El Cultural:
Ejemplaridad y coacción
-¿Qué consecuencias tiene la falta de ejemplaridad en nuestra clase política?
-Los políticos tienen dos maneras de influir sobre la sociedad: lo que ellos hacen y lo que ellos son. Lo que ellos hacen son leyes coactivas capaces de transformar la realidad, pero lo que ellos son es a menudo mucho más importante, porque son ejemplos que tienen mucha influencia en nuestra vida, nuestra hacienda y nuestra libertad y se convierten en una fuente de moralidad social. El ejemplo de las personas que ocupan posiciones de poder puede ser extremadamente vertebradora o desvertebradora de la sociedad, y cuando los políticos son ejemplos de un estilo de vida vulgar y no ejemplar, se produce un efecto desmoralizador sobre la sociedad. Lo peor es que los políticos sólo encuentran cómo solución aprobar más y más leyes, es decir, más coacción, con lo cual la falta de ejemplaridad de sus conductas acaba produciendo un exceso de legislación para remediar la corrupción que ellos mismos han generado.
Ejemplaridad y coacción
-¿Qué consecuencias tiene la falta de ejemplaridad en nuestra clase política?
-Los políticos tienen dos maneras de influir sobre la sociedad: lo que ellos hacen y lo que ellos son. Lo que ellos hacen son leyes coactivas capaces de transformar la realidad, pero lo que ellos son es a menudo mucho más importante, porque son ejemplos que tienen mucha influencia en nuestra vida, nuestra hacienda y nuestra libertad y se convierten en una fuente de moralidad social. El ejemplo de las personas que ocupan posiciones de poder puede ser extremadamente vertebradora o desvertebradora de la sociedad, y cuando los políticos son ejemplos de un estilo de vida vulgar y no ejemplar, se produce un efecto desmoralizador sobre la sociedad. Lo peor es que los políticos sólo encuentran cómo solución aprobar más y más leyes, es decir, más coacción, con lo cual la falta de ejemplaridad de sus conductas acaba produciendo un exceso de legislación para remediar la corrupción que ellos mismos han generado.
Etiquetas: comunicación, ejemplaridad, gestión






2 Comments:
En el fondo, el de los políticos es el enésimo caso de mal ejemplo que tenemos en nuestra sociedad puesto a disposición de las nuevas generaciones.
Lo que no sé si alguien se pregunta es ... ¿hay alguna referencia en positivo en estos tiempos que corren? Porque intentar montar un futuro sobre Rafa Nadal o Pau Gasol no sé si es la mejor de las opciones.
Espero que sí haya ejemplos positivos, porque la vida privada tiende a copiar comportamientos de la vida pública.
Fijarse únicamente en los deportistas puede ser un error. Ya hemos visto varios héroes convertidos luego en villanos.
A ver si en esta nueva etapa somos capaces de articular unas ENAPs que nos líderes en la administración de la vida pública.
Gracias!
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